Queridos hermanos Scouts,
Acabamos de terminar las fiestas familiares por excelencia y, además, la época en la que pensamos los buenos propósitos de cara al año que empieza. Estos propósitos, normalmente tienen una duración anual y, en ellos, suele representarse la forma según la cual vamos a vivir, o al menos así lo esperamos, los siguientes 365 días. Estos propósitos pronto se nos olvidan y, en muchos casos, lo que empieza siendo un buen hábito de ejercicio yendo al gimnasio, acaba en un dinero mal invertido pues dejamos de ir a los dos meses. Pero, ¿por qué pasa esto? Analicemos.
En la mayoría de los casos, estos propósitos se basan en formas de actuar individuales y referidas a nosotros mismos. Esto resulta en un hastío cuando llevamos más de tres meses pensando en nosotros. El ser humano, es un ser social por naturaleza, aunque hay veces que se nos olvide, y esto conlleva que busca que sus acciones también lo sean de algún modo. Así, cuando entre nuestros buenos propósitos se sitúa ir al gimnasio para verme mejor, llega un momento en el que se nos olvida, nos da pereza o, simplemente, tenemos cosas mejores que hacer de repente. La simple formulación del propósito de manera egoista nos impide cumplirlo pues, en general, el ser humano no es egoista, aunque quieran hacernoslo creer así. Y esto, ¿cómo se remedia?
La solución a este problema es, a priori, muy complicada, parece que influyen muchas variables, demasiadas cosas a tener en cuenta para que estos propósitos lleguen a buen término. En realidad, como en múchos ámbitos de la vida, si nos paramos a pensar la cosa es bastante simple. Solo debemos seguir nuestra naturaleza. Así, como el ser humano es un ser social, no debemos ir contra natura y presuponer que lo que es bueno para nosotros ha de serlo para todo el mundo. Esa es la manera egoísta de pensar. Debemos abrir nuestros deseos a los demás y ver por el bien común de todos. De esta manera, si reformulamos el propósito que en un principio decía "Ir al gimnasio para verme mejor" por "Ir al gimnasio para que me vean mejor", es posible que nos sea más apetecible cumplirlo, pues no solo nos atañe a nosotros, sino que también al resto y nos exigiremos con más ahinco cumplirlo. Aún así, es posible que acabemos viendo este propósito como una carga, y no como algo que se derive en un bien para la sociedad, de manera que lo realmente efectivo sería cambiar el tipo de propósito que realizamos. Esta sí es la única manera de estar seguros de cumplir lo que prometemos y cmplirlo bien.
En definitiva, debemos dejarnos de gimnasios o dejar de fumar y centrarnos en lo que realmente importa y es beneficioso para toda la humanidad. De esta manera y, utilizando propósitos mas adecuados, tales como, ser una mejor persona, entregarme más a los demás o ser más amable, podremos ser consecuentes y realmente cumplir aquello que prometemos y acabar nuestro año de forma que todos nuestros propósitos lleguen a buen término y podamos estar felices y orgullosos de nosotros mismos por ser considerados personas consecuentes con nuestras promesas y, por lo tanto, dignos de confianza, que es lo que en definitiva todos los Scouts del mundo queremos. Además, incluidos en estos propósitos que son tan fáciles de cumplir a priori, están aquellos que ya nos hacíamos al principio. Así, cuando me entrego más a los demás, necesito de una salud física y mental que es dificil tener a largo plazo cuando uno continúa fumando. Así que, a partir de ahora, haz propósitos de año nuevo que tengan que ver con los demás y observa con sorpresa como repercuten en tí mismo.
Buena Caza y Largas Lunas Hermanos!!!
Mapache T.
(E.A.A.Y.S.L.V.T.P.D.U.S.Y.V.A.L.)