Queridos hermanos Scouts,
Como jefes scouts, nuestro principal objetivo es sacar de nuestros chavales lo mejor que hay dentro de ellos y formar así ciudadanos competentes que transformen este mundo y lo dejen mejor de lo que estaba. En este trabajo, como a la hora de resolver un cubo de Rubik, hace falta seguir una serie de estrategias contrastadas que hagan que nuestro objetivo se cumpla de la manera que nosotros esperamos. También, al igual que en el famoso rompecabezas, nuestros chavales tendrán que desarrollarse poco a poco en sus diferentes caras. Es imposible además, conseguir resultados provechosos al realizar el desarrollo de uno de los aspectos de la persona, si mientras nos olvidamos del resto. Volviendo al ejemplo, no sirve de nada resolver la cara blanca y dejarla así, si por la configuración de las piezas no podemos continuar con el avance de las caras laterales.
Debemos además ser conscientes de que el desarrollo de las personas es gradual. Debemos construir poco a poco a esta persona perfecta que buscamos. No hay ninguna fórmula que funcione, hablando del desarrollo humano, que sea instantánea, y dentro del desarrollo propuesto por el escultismo, no somos ninguna excepción. La forma de resolver nuestro particular cubo de Rubik, nos viene marcada de antemano por el desarrollo psicológico de las personas. Por supuesto, cada caso es diferente, pero las caras que debemos construir son siempre las mismas, lo que cambia es la distribución de las piezas en el comienzo. Es nuestro trabajo colocarlas de manera que, poco a poco, se vean resultados.
De la misma forma, al ir avanzando en este desarrollo, podemos incurrir en el error de pretender ser la panacea y tener la fórmula infalible para terminar antes de tiempo. Nuestra labor, como no, es importante, pero también lo es la de la gente que nos precedió y de la que vendrá después de nosotros. Al igual que con nuestro cubo, si no tenemos paciencia, es muy probable que descoloquemos todo y debamos volver a empezar desde cero, haciendo que el trabajo de aquellos que nos precedieron inservible y, que el de aquellos que vendrán después sea mucho más arduo de lo que ya de por sí es. Así, cuanto más hay construido en el chaval, más cuidadosos debemos ser para no liarlo todo.
De esta manera, y en contra de lo que mucha gente piensa, la última etapa de la construcción de nuestro proyecto de vida, que es lo que estamos buscando desde que el chaval llega a nosotros, es la más complicada de encajar y en la que debe ponerse el mayor esfuerzo y empeño. Cualquier pequeño error en la forma en la que resolvemos este último paso, nos llevará al inevitable momento en el que vemos horrorizados como esa cara blanca en la que tanto tiempo habíamos invertido, tiene un cuadro rojo en uno de los laterales, la verde, que era de la que más orgullosos estábamos por lo bien que había quedado, tiene un cuadro azul, y que solo la naranja está completa. En este escenario, solo nos quedará remangarnos y, con paciencia, volver a empezar hasta dejar a nuestro chaval listo para hacer de éste, nuestro mundo, un lugar mejor para vivir, no solo para todos nosotros, sino también para los que vienen detrás de nosotros y que, con suerte, este cubo que acabamos de armar tenga ganas y fuerza para ayudar a otros a armarse de la misma manera.
Ya que como scouts debemos acabar todo aquello que empezamos, demos ejemplo con nuestros chavales y ayudemosles a resolver el cubo de Rubik de su proyecto de vida hasta que esté terminado.
Buena Caza y Largas Lunas Hermanos!!!
Mapache T.
(E.A.A.Y.S.L.V.T.P.D.U.S.Y.V.A.L.)