Queridos hermanos Scouts,
En estos tiempos de crisis, económicamente hablando, debemos abrir los ojos a la CRISIS que se cierne sobre la humanidad. No solo están vacíos nuestros bolsillos, sino que, en muchos casos, también lo están nuestros corazones. Hace años, el tener los bolsillos vacíos no nos hubiera importado tanto, pero el problema del corazón... ¡Nos tendría sin sueño! Ahora lo que nos importa es que no podemos vivir sin el nuevo aparatito, que no se para qué demonios sirve, pero que mi vecino tiene. Lo que muchos de nosotros ignoramos es que la palabra crisis a la que tanto miedo tenemos, solo significa CAMBIO. Este cambio produce en nosotros incertidumbre, angustia y miedo, pero no tiene porqué ser a peor. Debemos entre todos CAMBIAR nuestra escala de valores y volver a la época en la que la peor afrenta del ser humano a sus semejantes era faltar a su honor.
Este honor, ha representado lo mas importante del ser humano hasta hace unos cuantos decenios. Tiempos en los que no poder cumplir tu palabra era sinónimo de no tener respeto por uno mismo y en los que las grandes disputas de la humanidad se producían por no respetar el honor del de enfrente. Bajo mi punto de vista, este momento de cambio es el más adecuado para darle la vuelta a nuestra escala de valores y cambiar ese TANTO TIENES, TANTO VALES por un TANTO PUEDO CONFIAR EN TI, TANTO VALES.
Este concepto no es desconocido dentro del escultismo, ya que, como sabréis, nuestra primera ley dice que el Scout cifra su honor en ser digno de confianza. Esta ley hace que nos demos valor a nosotros mismos no por aquello que poseemos en los bolsillos, sino por lo que hay en nuestros corazones. Esto ha sido así desde tiempos inmemoriales para la humanidad y llevamos un tiempo intentándolo olvidar, en parte, debido a la sociedad consumista en la que vivimos. Lo que debemos tener claro es que todo aquello que poseemos tiene un valor que no se establece por la ley de la oferta y la demanda, sino por el nivel de confianza que tenemos los unos en los otros. Debemos tener en cuenta que cuanto menos dignos de confianza seamos para los demás, peores van a ser los tiempos que vengan y, sobre todo, más profunda tendrá que ser la crisis cuando nos demos cuenta de ello para arreglar las cosas.
Así que, hagamos que nuestra primera ley sea la bandera que lleve a cabo esta crisis en la que estamos inmersos, sabiendo que de esta manera no hay nada de lo que preocuparse pues sabemos que nos conduce a una sociedad en la que podemos confiar los unos en los otros y, en la que la peor persona es aquella que no respeta su honor y, por consiguiente, no se respeta a sí misma.
Buena Caza y Largas Lunas Hermanos!!!
Mapache T.
(E.A.A.Y.S.L.V.T.P.D.U.S.Y.V.A.L.)